Salmos 106:37

“Y sacrificaron sus hijos y sus hijas á los demonios;”
— Salmos 106:37 (La Reina-Valera Revisada 1960)

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Contexto: Salmos 106

35Antes se mezclaron con las gentes, Y aprendieron sus obras.

36Y sirvieron á sus ídolos; Los cuales les fueron por ruina.

37Y sacrificaron sus hijos y sus hijas á los demonios;

38Y derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, Que sacrificaron á los ídolos de Canaán: Y la tierra fué contaminada con sangre.

39Contamináronse así con sus obras, Y fornicaron con sus hechos.

Acerca de Salmos 106: Recordando la fidelidad de Dios

Salmos 106: Recordando la fidelidad de Dios

El Salmo 106 es una reflexión sobre la trayectoria histórica de Israel con Dios. El salmista relata los actos rebeldes de la nación, como olvidar los milagros de Dios y desobedecer Sus mandamientos, lo que resultó en juicio y cautiverio. A pesar de su desobediencia, sin embargo, el salmista reconoce el amor inquebrantable y la fidelidad de Dios hacia Su pueblo. El salmo concluye con una súplica para que Dios rescate a Su pueblo una vez más y para que alaben Su nombre por siempre.

Comentario

Este salmo sirve como un recordatorio de la fidelidad de Dios y las consecuencias de la desobediencia. Destaca la importancia de recordar la fidelidad pasada de Dios en nuestras vidas y de evitar los peligros de la complacencia y el olvido. La súplica del salmista por liberación también nos recuerda nuestra dependencia de Dios y nuestra necesidad de buscarlo continuamente. Mientras reflexionamos sobre nuestros propios caminos con Dios, que también recordemos Su fidelidad y permanezcamos firmes en la obediencia a Sus mandamientos.

Personas en Salmos 106