Salmos 17:3

“Tú has probado mi corazón, hasme visitado de noche; Me has apurado, y nada inicuo hallaste: Heme propuesto que mi boca no ha de propasarse.”
— Salmos 17:3 (La Reina-Valera Revisada 1960)

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Contexto: Salmos 17

1Oración de David. OYE, oh Jehová, justicia; está atento á mi clamor; Escucha mi oración hecha sin labios de engaño.

2De delante de tu rostro salga mi juicio; Vean tus ojos la rectitud.

3Tú has probado mi corazón, hasme visitado de noche; Me has apurado, y nada inicuo hallaste: Heme propuesto que mi boca no ha de propasarse.

4Para las obras humanas, por la palabra de tus labios Yo me he guardado de las vías del destructor.

5Sustenta mis pasos en tus caminos, Porque mis pies no resbalen.

Acerca de Salmos 17: Una Oración por Liberación de Enemigos

Salmos 17: Una Oración por Liberación de Enemigos

El Salmo 17 es una oración de David donde pide a Dios que escuche y responda su llamado de protección contra sus enemigos que lo persiguen injustamente. David expresa su fe en la justicia y rectitud de Dios, y su confianza en ser vindicado ante sus enemigos. Busca refugio en la sombra de las alas de Dios y pide la guía divina para evitar los caminos de los impíos.

Comentario

El salmo presenta una imagen vívida de la confianza de David en Dios durante tiempos de dolor y sufrimiento. Sabía que sus enemigos estaban tramando en su contra, pero encontró refugio en la presencia de Dios. Esta oración nos enseña a buscar refugio en Dios cuando estamos abrumados por las aflicciones de este mundo. Nos recuerda que Dios escucha nuestros clamores y siempre está dispuesto a redimir a aquellos que confían en Él. Este salmo también señala a Jesucristo, quien es nuestro refugio y liberador final de nuestros enemigos. Podemos descansar en Su amor y protección, sabiendo que Él ya ha vencido al mundo.

Personas en Salmos 17