Salmos 22:8
“Remítese á Jehová, líbrelo; Sálvele, puesto que en él se complacía.”
Contexto: Salmos 22
6Mas yo soy gusano, y no hombre; Oprobio de los hombres, y desecho del pueblo.
7Todos los que me ven, escarnecen de mí; Estiran los labios, menean la cabeza, diciendo:
8Remítese á Jehová, líbrelo; Sálvele, puesto que en él se complacía.
9Empero tú eres el que me sacó del vientre, El que me haces esperar desde que estaba á los pechos de mi madre.
10Sobre ti fuí echado desde la matriz: Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.
Acerca de Salmos 22: Un Grito de Angustia y Confianza

El Salmo 22 es una expresión cruda y emocional del grito de angustia del salmista a Dios. El salmista se siente abandonado y solo, pero finalmente expresa fe y confianza en la liberación de Dios.
Comentario
El Salmo 22 es un salmo profético que prefigura el sufrimiento de Cristo en la cruz. La primera línea, "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?", fue citada por Jesús mientras estaba en la cruz (Mateo 27:46). Las palabras del salmista describen con precisión la agonía física y emocional de la crucifixión. A lo largo del salmo, el salmista expresa sus sentimientos de abandono y desesperación, pero aún mantiene su fe en el poder y la bondad de Dios. Recuerda la fidelidad de Dios hacia sus ancestros y ruega a Dios que no lo abandone. En la segunda mitad del salmo, el tono cambia de lamento a alabanza mientras el salmista proclama la victoria final de Dios y llama a todos a alabarlo. Este cambio de tono refleja la confianza del salmista en que Dios finalmente lo liberará y traerá redención. En general, el Salmo 22 es un poderoso ejemplo de fe en medio del sufrimiento. Nos recuerda que incluso en nuestros momentos más oscuros, podemos clamar a Dios con honestidad y confiar en su fidelidad.