Salmos 42:3
“Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?”
Contexto: Salmos 42
1Al Músico principal: Masquil á los hijos de Coré. COMO el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía.
2Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo: Cuándo vendré, y pareceré delante de Dios!
3Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?
4Acordaréme de estas cosas, y derramaré sobre mí mi alma: Cuando pasaré en el número, iré con ellos hasta la casa de Dios, Con voz de alegría y de alabanza, haciendo fiesta la multitud.
5¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar Por las saludes de su presencia.
Acerca de Salmos 42: Anhelo por la Presencia de Dios

El Salmo 42 expresa el profundo anhelo del salmista por la presencia de Dios y su lucha con sentimientos de desesperación y alienación. El salmista recuerda tiempos pasados cuando adoraba a Dios con otros y clama a Dios por ayuda y liberación de sus enemigos.
Comentario
El Salmo 42 es una poderosa expresión de la experiencia humana de anhelo por la presencia de Dios. Las palabras del salmista resuenan con aquellos que también han sentido una sensación de sequedad espiritual o separación de Dios. La honestidad del salmista sobre sus sentimientos de tristeza y soledad es un recordatorio de que está bien que los creyentes compartan sus luchas y dudas con Dios. A pesar de los sentimientos de desesperación del salmista, nunca duda de la bondad o misericordia de Dios. En cambio, declara su fe en el amor constante de Dios y confía en que Dios brindará consuelo y guía. Este Salmo es un hermoso ejemplo de cómo encontrar esperanza en medio de la dificultad al acudir a Dios en oración y adoración.