Salmos 46:3
“Bramarán, turbaránse sus aguas; Temblarán los montes á causa de su braveza. (Selah.)”
Contexto: Salmos 46
1Al Músico principal: de los hijos de Coré: Salmo sobre Alamoth. DIOS es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
2Por tanto no temeremos aunque la tierra sea removida; Aunque se traspasen los montes al corazón de la mar.
3Bramarán, turbaránse sus aguas; Temblarán los montes á causa de su braveza. (Selah.)
4Del río sus conductos alegrarán la ciudad de Dios, El santuario de las tiendas del Altísimo.
5Dios está en medio de ella; no será conmovida: Dios la ayudará al clarear la mañana.
Acerca de Salmos 46: La Fuerza y Refugio de Dios en Tiempos de Tribulación

Salmo 46 reconoce a Dios como la fuente suprema de fortaleza y refugio, incluso en medio del caos y el desastre. El salmista nos asegura que pase lo que pase, podemos confiar en Dios para protegernos y estar con nosotros.
Comentario
En el Salmo 46, el salmista nos anima a confiar en Dios, a pesar del caos y la turbulencia que nos rodea. La imagen de Dios como un "refugio y fortaleza, una ayuda muy presente en problemas" nos recuerda que Dios siempre está ahí para protegernos y guiarnos a través de momentos difíciles. El salmista también nos asegura que incluso si la tierra tiembla y las montañas caen, el poder y la presencia de Dios no flaquearán. Este mensaje puede ser especialmente reconfortante en tiempos de convulsión o incertidumbre, ya que nos recuerda que no estamos solos y que Dios siempre está con nosotros. En última instancia, el Salmo 46 es un poderoso testimonio de la fortaleza y fidelidad de Dios ante la adversidad.