Salmos 59:5
“Y tú, Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel, Despierta para visitar todas las gentes: No hayas misericordia de todos los que se rebelan con iniquidad. (Selah.)”
Contexto: Salmos 59
3Porque he aquí están acechando mi vida: Hanse juntado contra mí fuertes, No por falta mía, ni pecado mío, oh Jehová.
4Sin delito mío corren y se aperciben: Despierta para venir á mi encuentro, y mira.
5Y tú, Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel, Despierta para visitar todas las gentes: No hayas misericordia de todos los que se rebelan con iniquidad. (Selah.)
6Volveránse á la tarde, ladrarán como perros, Y rodearán la ciudad.
7He aquí proferirán con su boca; Cuchillos están en sus labios, Porque dicen: ¿Quién oye?
Acerca de Salmos 59: Líbrame de mis enemigos

En el Salmo 59, David ruega a Dios que lo libere de sus enemigos. Describe la maldad y crueldad de aquellos que quieren hacerle daño, pero confía en la protección de Dios y le pide que actúe a su favor.
Comentario
Este salmo es una poderosa expresión de confianza en la fidelidad de Dios incluso en medio del peligro y la persecución. Nos recuerda que podemos refugiarnos en Dios cuando nos enfrentamos a situaciones abrumadoras. El lenguaje de David en este salmo es intenso y vívido, reflejando la gravedad de su situación. Describe a sus enemigos como perros, leones y espadas, enfatizando sus ataques feroces e implacables. A pesar del peligro, David afirma su confianza en el poder de Dios para protegerlo. Declara con confianza que Dios es su fortaleza y su escudo, y lo llama a actuar en su favor. Al enfrentar nuestras propias pruebas y dificultades, podemos encontrar fuerza y ánimo en el ejemplo de David. Al igual que él, podemos confiar en la protección y liberación de Dios, seguros de que Él vendrá en nuestra ayuda en tiempos de dificultad.