Salmos 66:8

“Bendecid, pueblos, á nuestro Dios, Y haced oir la voz de su alabanza.”
— Salmos 66:8 (La Reina-Valera Revisada 1960)

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Contexto: Salmos 66

6Volvió la mar en seco; Por el río pasaron á pie; Allí en él nos alegramos.

7El se enseñorea con su fortaleza para siempre: Sus ojos atalayan sobre las gentes: Los rebeldes no serán ensalzados. (Selah.)

8Bendecid, pueblos, á nuestro Dios, Y haced oir la voz de su alabanza.

9El es el que puso nuestra alma en vida, Y no permitió que nuestros pies resbalasen.

10Porque tú nos probaste, oh Dios: Ensayástenos como se afina la plata.

Acerca de Salmos 66: ¡Gritad de alegría a Dios

Salmos 66: ¡Gritad de alegría a Dios

El Salmo 66 es una expresión vibrante de alabanza y agradecimiento a Dios. El salmista invita a todos los pueblos a unirse para gritar de alegría a Dios, cantar alabanzas a su nombre y declarar sus maravillosas obras. El salmista narra la liberación de la adversidad y la opresión, y da testimonio del poder y la fidelidad de Dios.

Comentario

El Salmo 66 es un llamado exuberante a la adoración y una invitación a celebrar la bondad de Dios. Nos desafía a recordar las maneras en que Dios nos ha librado en el pasado, y a levantar nuestras voces en alabanza y gratitud. El lenguaje del salmista es rico en imágenes y emoción, pintando un cuadro de la majestuosidad imponente de Dios. El salmo nos recuerda que nuestras pruebas y sufrimientos no son el final de la historia, y que a través de la fe y la confianza en Dios, podemos encontrar esperanza y fuerza para perseverar. En última instancia, el Salmo 66 nos invita a unirnos al coro de la creación, reconociendo la belleza y el poder de Dios, y proclamando su bondad a toda la tierra.

Personas en Salmos 66