Salmos 7:10
“Mi escudo está en Dios, Que salva á los rectos de corazón.”
Contexto: Salmos 7
8Jehová juzgará los pueblos: Júzgame, oh Jehová, conforme á mi justicia y conforme á mi integridad.
9Consúmase ahora la malicia de los inicuos, y establece al justo; Pues el Dios justo prueba los corazones y los riñones.
10Mi escudo está en Dios, Que salva á los rectos de corazón.
11Dios es el que juzga al justo: Y Dios está airado todos los días contra el impío.
12Si no se convirtiere, él afilará su espada: Armado tiene ya su arco, y lo ha preparado.
Acerca de Salmos 7: El Señor es nuestro Protector

En el Salmo 7, David clama al Señor pidiendo protección de sus enemigos que lo persiguen. Confía en el juicio justo del Señor y le pide que lo defienda de quienes intentan hacerle daño. David exalta al Señor, reconociéndolo como la única fuente de refugio y fortaleza.
Comentario
Este salmo es una poderosa declaración de confianza y fe en la protección del Señor. Los enemigos de David están cerrando el cerco y él se encuentra en un lugar de gran peligro. Sin embargo, no cede al miedo ni a la desesperación. En cambio, declara audazmente su inocencia y confianza en el juicio del Señor. David reconoce que el Señor es la fuente de su fortaleza y salvación, y que no hay otro refugio además de Él. El salmo es un poderoso recordatorio de que, sin importar cuán graves sean nuestras circunstancias, siempre podemos acudir al Señor en busca de ayuda y protección. Al igual que David, podemos tener fe en que el Señor nos defenderá de nuestros enemigos y nos librará del daño. Mientras leemos y reflexionamos sobre este salmo, dejémonos inspirar por la confianza inquebrantable de David en el Señor y su reconocimiento del justo juicio de Dios. Que también busquemos refugio en el Señor y encontremos fuerza en Su protección.