Salmos 75:8
“Porque el cáliz está en la mano de Jehová, y el vino es tinto, Lleno de mistura; y él derrama del mismo: Ciertamente sus heces chuparán y beberán todos los impíos de la tierra.”
Contexto: Salmos 75
6Porque ni de oriente, ni de occidente, Ni del desierto viene el ensalzamiento.
7Mas Dios es el juez: A éste abate, y á aquel ensalza.
8Porque el cáliz está en la mano de Jehová, y el vino es tinto, Lleno de mistura; y él derrama del mismo: Ciertamente sus heces chuparán y beberán todos los impíos de la tierra.
9Mas yo anunciaré siempre, Cantaré alabanzas al Dios de Jacob.
10Y quebraré todos los cuernos de los pecadores: Los cuernos del justo serán ensalzados.
Acerca de Salmos 75: Dios, el juez supremo

El Salmo 75 reconoce a Dios como el juez supremo de la tierra y lo alaba por su juicio justo. El salmista anima a los malvados a arrepentirse y les advierte sobre las consecuencias de sus acciones. El salmista confía en la soberanía de Dios, sabiendo que solo él exalta y humilla.
Comentario
Este salmo nos recuerda la importancia de reconocer la autoridad de Dios como juez de la tierra. Los malvados pueden parecer prosperar y los justos pueden sufrir, pero Dios en última instancia traerá justicia a todos. Como creyentes, podemos encontrar consuelo en el saber que Dios está en control y en que finalmente enderezará todas las cosas. Estamos llamados a confiar en su soberanía y a dejar el juicio final en sus manos. Este salmo también nos desafía a examinarnos a nosotros mismos y arrepentirnos de cualquier mal, sabiendo que el juicio de Dios es justo y que ofrece perdón a aquellos que se vuelven hacia él.