Apocalipsis 20:13
“Y el mar dió los muertos que estaban en él; y la muerte y el infierno dieron los muertos que estaban en ellos; y fué hecho juicio de cada uno según sus obras.”
Contexto: Apocalipsis 20
11Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado sobre él, de delante del cual huyó la tierra y el cielo; y no fué hallado el lugar de ellos.
12Y vi los muertos, grandes y pequeños, que estaban delante de Dios; y los libros fueron abiertos: y otro libro fué abierto, el cual es de la vida: y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.
13Y el mar dió los muertos que estaban en él; y la muerte y el infierno dieron los muertos que estaban en ellos; y fué hecho juicio de cada uno según sus obras.
14Y el infierno y la muerte fueron lanzados en el lago de fuego. Esta es la muerte segunda.
15Y el que no fué hallado escrito en el libro de la vida, fué lanzado en el lago de fuego.
Acerca de Apocalipsis 20: Los Mil Años y la Derrota de Satanás

Este capítulo describe los mil años, donde Satanás está encadenado y los santos reinan con Cristo. También describe la derrota de Satanás y el juicio final. Se enfatiza la certeza del reinado de Cristo y la victoria final sobre el mal.
Comentario
Apocalipsis 20 es un capítulo crucial en el libro de Apocalipsis, ya que marca el comienzo del fin del mundo tal como lo conocemos. En este capítulo, Juan describe una visión de un ángel descendiendo del cielo con una gran cadena en su mano. Este ángel ata al dragón, Satanás, y lo arroja al abismo sin fondo por mil años. Durante este tiempo, Satanás no puede engañar a las naciones y los santos de Dios reinan con Cristo.
Al final de los mil años, Satanás es liberado del abismo y se le permite engañar a las naciones nuevamente. Sin embargo, en esta ocasión, sus esfuerzos son en vano ya que las naciones son rápidamente derrotadas por los ejércitos del cielo. Después de esto, Satanás es arrojado al lago de fuego y azufre, donde será atormentado para siempre.