Apocalipsis 20:3

“Y arrojólo al abismo, y le encerró, y selló sobre él, porque no engañe más á las naciones, hasta que mil años sean cumplidos: y después de esto es necesario que sea desatado un poco de tiempo.”
— Apocalipsis 20:3 (La Reina-Valera Revisada 1960)

Compartir este verso

Contexto: Apocalipsis 20

1Y VI un ángel descender del cielo, que tenía la llave del abismo, y una grande cadena en su mano.

2Y prendió al dragón, aquella serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y le ató por mil años;

3Y arrojólo al abismo, y le encerró, y selló sobre él, porque no engañe más á las naciones, hasta que mil años sean cumplidos: y después de esto es necesario que sea desatado un poco de tiempo.

4Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos, y les fué dado juicio; y vi las almas de los degollados por el testimonio de Jesús, y por la palabra de Dios, y que no habían adorado la bestia, ni á su imagen, y que no recibieron la señal en sus frentes, ni en sus

5Mas los otros muertos no tornaron á vivir hasta que sean cumplidos mil años. Esta es la primera resurrección.

Acerca de Apocalipsis 20: Los Mil Años y la Derrota de Satanás

Apocalipsis 20: Los Mil Años y la Derrota de Satanás

Este capítulo describe los mil años, donde Satanás está encadenado y los santos reinan con Cristo. También describe la derrota de Satanás y el juicio final. Se enfatiza la certeza del reinado de Cristo y la victoria final sobre el mal.

Comentario

Apocalipsis 20 es un capítulo crucial en el libro de Apocalipsis, ya que marca el comienzo del fin del mundo tal como lo conocemos. En este capítulo, Juan describe una visión de un ángel descendiendo del cielo con una gran cadena en su mano. Este ángel ata al dragón, Satanás, y lo arroja al abismo sin fondo por mil años. Durante este tiempo, Satanás no puede engañar a las naciones y los santos de Dios reinan con Cristo.

Al final de los mil años, Satanás es liberado del abismo y se le permite engañar a las naciones nuevamente. Sin embargo, en esta ocasión, sus esfuerzos son en vano ya que las naciones son rápidamente derrotadas por los ejércitos del cielo. Después de esto, Satanás es arrojado al lago de fuego y azufre, donde será atormentado para siempre.

Personas en Apocalipsis 20