Romanos 7:6

“Mas ahora estamos libres de la ley, habiendo muerto á aquella en la cual estábamos detenidos, para que sirvamos en novedad de espíritu, y no en vejez de letra.”
— Romanos 7:6 (La Reina-Valera Revisada 1960)

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Contexto: Romanos 7

4Así también vosotros, hermanos míos, estáis muertos á la ley por el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, á saber, del que resucitó de los muertos, á fin de que fructifiquemos á Dios.

5Porque mientras estábamos en la carne, los afectos de los pecados que eran por la ley, obraban en nuestros miembros fructificando para muerte.

6Mas ahora estamos libres de la ley, habiendo muerto á aquella en la cual estábamos detenidos, para que sirvamos en novedad de espíritu, y no en vejez de letra.

7¿Qué pues diremos? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Empero yo no conocí el pecado sino por la ley: porque tampoco conociera la concupiscencia, si la ley no dijera: No codiciarás.

8Mas el pecado, tomando ocasión, obró en mí por el mandamiento toda concupiscencia: porque sin la ley el pecado está muerto.

Acerca de Romanos 7: La Ley y el Pecado

Romanos 7: La Ley y el Pecado

Pablo enseña que las personas todavía luchan con el pecado incluso después de ser salvas, pero que a través de la ayuda del Espíritu Santo, pueden vencerlo.

Comentario

Romanos 7 es un capítulo que trata sobre la lucha entre la ley y el espíritu. Pablo aborda el tema de cómo la ley puede ser utilizada para producir justicia, pero también cómo puede llevar al pecado. Explica que la ley es buena, pero puede llevar a la muerte si no se sigue adecuadamente. Luego continúa explicando que es el espíritu el que produce vida, y que es a través del espíritu que podemos ser hechos justos.

Pablo explica que la ley no es la fuente de nuestra justicia, sino que es el espíritu quien la produce. Señala que la ley es una guía, pero es el espíritu quien genera la verdadera justicia. Luego explica que la ley no es la fuente de nuestra salvación, sino que es el espíritu quien la trae consigo.

Personas en Romanos 7