Cantares de Salomón 4:6

“Hasta que apunte el día y huyan las sombras, Iréme al monte de la mirra, Y al collado del incienso.”
— Cantares de Salomón 4:6 (La Reina-Valera Revisada 1960)

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Contexto: Cantares de Salomón 4

4Tu cuello, como la torre de David, edificada para muestra; Mil escudos están colgados de ella, Todos escudos de valientes.

5Tus dos pechos, como dos cabritos mellizos de gama, Que son apacentados entre azucenas.

6Hasta que apunte el día y huyan las sombras, Iréme al monte de la mirra, Y al collado del incienso.

7Toda tú eres hermosa, amiga mía Y en ti no hay mancha.

8Conmigo del Líbano, oh esposa, Conmigo ven del Líbano: Mira desde la cumbre de Amana, Desde la cumbre de Senir y de Hermón, Desde las guaridas de los leones, Desde los montes de los tigres.

Acerca de Cantares de Salomón 4: La Alabanza del Novio

Cantares de Salomón 4: La Alabanza del Novio

El novio alaba la belleza de su novia, llamándola perfecta en todos los sentidos.

Comentario

En Cantares de los Cantares 4, el narrador continúa expresando su admiración por su amada. Comienza describiendo su belleza, comparándola con un jardín y un paraíso. Alaba sus ojos, su cabello, sus labios y sus dientes. También menciona sus pechos, a los que compara con dos cervatillos. Luego pasa a su cuerpo, al que compara con una torre de marfil. También menciona sus piernas, que compara con pilares de mármol.

El narrador luego se centra en su belleza interior, alabando su amor y su gracia. La compara con una fuente sellada, un jardín cerrado y un manantial clausurado. También menciona su amor, al que compara con un racimo de flores de enebro. Luego alaba su voz, a la que compara con el sonido de muchas aguas.

Personas en Cantares de Salomón 4