Sofonías 3:6
“Hice talar gentes; sus castillos están asolados; hice desiertas sus calles, hasta no quedar quien pase: sus ciudades están asoladas hasta no quedar hombre, hasta no quedar morador.”
Contexto: Sofonías 3
4Sus profetas, livianos, hombres prevaricadores: sus sacerdotes contaminaron el santuario, falsearon la ley.
5Jehová justo en medio de ella, no hará iniquidad: de mañana sacará á luz su juicio, nunca falta: mas el perverso no tiene vergüenza.
6Hice talar gentes; sus castillos están asolados; hice desiertas sus calles, hasta no quedar quien pase: sus ciudades están asoladas hasta no quedar hombre, hasta no quedar morador.
7Dije: Ciertamente me temerás, recibirás corrección; y no será su habitación derruída por todo aquello sobre que los visité. Mas ellos se levantaron de mañana y corrompieron todas sus obras.
8Por tanto, esperadme, dice Jehová, al día que me levantaré al despojo: porque mi determinación es reunir las gentes, juntar los reinos, para derramar sobre ellos mi enojo, todo el furor de mi ira; porque del fuego de mi celo será consumida toda la tierra.
Acerca de Sofonías 3: Un Remanente Será Salvado

El Señor habla de un remanente de su pueblo que será salvo, y de un tiempo en el que restaurará y bendecirá a su pueblo.
Comentario
Sofonías 3 es un capítulo poderoso que habla del juicio y la misericordia de Dios. Comienza con una advertencia del juicio de Dios contra la maldad del pueblo de Judá. Dios los castigará por su idolatría, su orgullo y su falta de fe. Traerá destrucción sobre ellos y sus ciudades.
Luego, el capítulo ofrece un mensaje de esperanza y misericordia. Dios restaurará las fortunas de Judá y Jerusalén, y los devolverá a su antigua gloria. Reunirá el remanente de su pueblo y los llevará de vuelta a la tierra. También restaurará su alegría y regocijo, y les dará paz y seguridad.