Génesis 35:5

“Y partiéronse, y el terror de Dios fué sobre las ciudades que había en sus alrededores, y no siguieron tras los hijos de Jacob.”
— Génesis 35:5 (La Reina-Valera Revisada 1960)

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Contexto: Génesis 35

3Y levantémonos, y subamos á Beth-el; y haré allí altar al Dios que me respondió en el día de mi angustia, y ha sido conmigo en el camino que he andado.

4Así dieron á Jacob todos los dioses ajenos que había en poder de ellos, y los zarzillos que estaban en sus orejas; y Jacob los escondió debajo de una encina, que estaba junto á Sichêm.

5Y partiéronse, y el terror de Dios fué sobre las ciudades que había en sus alrededores, y no siguieron tras los hijos de Jacob.

6Y llegó Jacob á Luz, que está en tierra de Canaán, (esta es Beth-el) él y todo el pueblo que con él estaba;

7Y edificó allí un altar, y llamó el lugar El-Beth-el, porque allí le había aparecido Dios, cuando huía de su hermano.

Acerca de Génesis 35: El Regreso de Jacob a Betel

Génesis 35: El Regreso de Jacob a Betel

Dios le dice a Jacob que se mude a Betel y que se deshaga de los dioses extranjeros. Jacob cambia el nombre del lugar a Betel y construye un altar a Dios.

Comentario

Génesis 35 es un capítulo crucial en el libro de Génesis, ya que marca una importante transición en la vida de Jacob. Después de un periodo tumultuoso de conflicto y engaño, Jacob finalmente se reconcilia con su hermano Esaú y está listo para seguir adelante con su vida.

El capítulo comienza con Dios apareciéndose a Jacob y ordenándole que regrese a Betel, el lugar donde tuvo su primer encuentro con Dios. Jacob obedece y sale con su familia y posesiones. En el camino, se detiene en un lugar llamado Luz y construye un altar a Dios. Esto es significativo porque marca el comienzo de una nueva era en la vida de Jacob, una en la que está dedicado a Dios y ya no vive con miedo de su hermano.

Personas en Génesis 35