Salmos 31:17

“No sea yo confundido, oh Jehová, ya que te he invocado; Sean corridos los impíos, estén mudos en el profundo.”
— Salmos 31:17 (La Reina-Valera Revisada 1960)

Compartir este verso

Contexto: Salmos 31

15En tu mano están mis tiempos: Líbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores.

16Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo: Sálvame por tu misericordia.

17No sea yo confundido, oh Jehová, ya que te he invocado; Sean corridos los impíos, estén mudos en el profundo.

18Enmudezcan los labios mentirosos, Que hablan contra el justo cosas duras, Con soberbia y menosprecio.

19Cuán grande es tu bien, que has guardado para los que te temen, Que has obrado para los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!

Acerca de Salmos 31: Confía en el Señor

Salmos 31: Confía en el Señor

En el Salmo 31, el salmista clama a Dios pidiendo liberación de sus enemigos, expresando confianza en la protección y fiabilidad de Dios. Recuerda ocasiones pasadas en las que Dios lo había rescatado y declara su fe en el amor constante de Dios.

Comentario

El Salmo 31 es una hermosa expresión de la relación del creyente con Dios. Demuestra que incluso en tiempos de angustia y tumulto, podemos encontrar refugio en el Señor. El salmista nos recuerda que clamar a Dios en tiempos de dificultad no es signo de debilidad, sino una muestra de confianza y dependencia en Él. El versículo 5, en particular, resalta como una poderosa declaración de fe: "En tus manos encomiendo mi espíritu; me has redimido, oh Señor, Dios fiel." Estas palabras fueron pronunciadas por Jesús al morir en la cruz, demostrando Su completa confianza en Dios incluso frente a la muerte. El Salmo 31 nos inspira a seguir el ejemplo de Jesús y poner nuestra fe en Dios, aun cuando las circunstancias parezcan sombrías. Nos recuerda que Dios es fiel y nos librará de nuestros problemas, siempre y cuando confiemos en Él.

Personas en Salmos 31